En nuestro país antes de la llegada de los españoles la práctica herbolaria era una actividad cotidiana. La medicina indígena tenia un vasto expediente para enfrentar varios de sus padecimientos.
 
 
Hoy en día, sin importar de qué región se trate la medicina tradicional mantiene su vigencia, somos muchas las familias mexicanas que para curar los males acudimos a los remedios de tipo casero popularmente nombrados, los cuales han sido transmitidos a través de los siglos de generación en generación hasta nuestros días. Desde sus inicios, el ser humano creó esquemas y rituales de acompañamiento de las tareas esenciales como la recolección de plantas y la caza de animales. La recolección de las plantas y posteriormente, la siembra y cosecha de los diferentes frutos y vegetales, se vieron especialmente vinculados con el poder de los elementos, la cambiante fuerza del Sol, la Luna y las estrellas.